Imagina pixazza

Hoy ibamos a contarles que mientras la Fundación IDEAS busca el pacto de estado perdido cerca de FAES, la Fundación Progreso y Democracia (la de UPYD) se ha (re)puesto de largo como merece la ocasión, con un debate de altura, de esos de los que presta leer sobre ellos (aunque sea poco, como dice el ex de ABC Zarzalejos); pero como nuestro animal político anda un poco despistado, incluso con leves síntomas de abatimiento (no tantos, esperamos, como los de Camps, el incomprendido nuevo rey de la metáfora), hemos decidido dedicarle las preceptivas líneas de esta entrada a nuestra bestia publicitaria, que es menos animal y, por eso, seguramente, ofrece mejores vistas.

La bestia de marras se llama pixazza y es la enésima ahijada  de Google. Y aunque la idea no es original (pixazza es un sistema que permite insertar publicidad -enlaces patrocinados- en cualquier objeto/sujeto que aparezca en cualquier fotografía de la red), su sola presencia  permite atisbar el no tan lejano futuro de la publicidad y, muy probablemente -ahí es nada- el de nuestras formas de consumo.

Poder comprar cualquier cosa que veamos en una fotografía mientras navegamos por internet será lo primero; luego llegará el video, después las películas, los periódicos, la televisión, el directo, las personas…  Todo aquello que pueda ser etiquetado (y vendido), TODO, tendrá un enlace patrocinado a golpe de click, de mando o de móvil. Es, será, la revolución del link placement (o del tag placement, como prefieran), donde el producto sin enlace no tendrá cabida.

…Que estás viendo la última de James Bond y te gusta el Rolex que luce en su muñeca mientras nos salva de los malos: pues nada, apuntas con tu mando y, alehop, ahí tienes la web de Rolex con una oferta especial para los amantes de 007. Que estás viendo a Belén Estebán, por casualidad,  y no lleva un Rolex pero sí un tanga verde monísimo: pues nada, apuntas con tu mando y, alehop, ahí tienes la web de la Estebán con todos sus productos patrocinados (incluido el tanga verde) (Cómpralo ya por sólo 12,99 €). Y que vas en bus y te gustan los pantalones de un desconocido: pues nada,  sacas tu móvil, activas el detector de enlaces, enfocas con tu cámara y, alehop, rfid mediante, navegarás de inmediato por la  web del fabricante o por la de cualquier tienda donde puedas comprártelos. Y, quién sabe, si hay suerte, a lo mejor hasta el desconocido propietario de los pantalones los tiene en venta y podéis hacer business allí mismo…

Imagina pixazza.

 

NOTA: en las tags de esta entrada hay un vaticinio -otro- para avezados avanzados .

Y NOTA 2: Como “el saqueo de la imaginación” es muy recomendable, aquí les dejo el título (y el link, de nada) del que será conocido por todos los libreros de pro como “el último libro de Irene Lozano: ‘Lecciones para el incoformista aturdido en tres horas y cuarto por un ensayista inexperto y sin papeles. La falta de ideas de la izquierda en la crisis actual’. Que lo disfruten.

Y NOTA 3 (multimedia): Qué cosas tan sugerentes se ven en mi otro blog:

 

 

Estoy de acuerdo

No tenía pensado hablar del Chiki Chiki pero ayer miércoles La Nueva España me lo puso fácil: uno de los columnistas habituales del diario asturiano, Esteban Greciet, se despachaba a gusto, como muchos otros, con la creación de Buenafuente&Co y venía a decir, con más o menos cierta ironía, que la elección del Chikilicuatre para representar a España en el Festival de Eurovisión había sido un acierto pleno (sic). Pueden leer el opúsculo completo aquí, pero si no tienen ganas (que también puede ser) a continuación les dejo los últimos párrafos del mismo:

Ahora díganme ustedes a mí si todo lo anterior no compone el vivo retrato de lo que el Gobierno zapateril se ha propuesto hacer de este país: artificio, trivialidad, incomunicación, tosquedad, desconcierto, extravagancia, improvisación… No pudo haber mejor representante. Por eso digo yo que la elección del Chiquilicuatre ha sido un acierto pleno. Que es lo que se trataba de demostrar. No me extrañaría que si en Belgrado alguien preguntara quién es y de dónde ha venido «este tipo tan cutre, con tanto postizo como poca gracia», le hubieran respondido que era el más auténtico representante de la nueva España (sin comillas, «of course»). ¿De dónde iba a ser?”                

Y estoy de acuerdo. Pero con una ligera matización. Creo, como Greciet, que Rodolfo Chikilicuatre es el auténtico representante de la nueva España. Eso sí, de otra nueva España. De la España creativa; de la España que aprovecha los medios (en todas sus formas y extensiones) para generar riqueza, para innovar. De la España que es capaz de enseñarle a Europa cómo repensar el modelo de negocio de Eurovisión a partir del desarrollo de un excelente producto, de recorrido tan impensable como planificado, llamado el Chiki Chiki. De la España, en definitiva, de Buenafuente y de El Terrat. Tengo la seguridad de que la gente del IESE ya se encuentra preparando un caso de empresa (un business case, para los iniciados) sobre el tema. Y si no lo están haciendo, deberían empezar ya. Seguirían ganando*.
Y, ojo, también pienso que Estebán Greciet es un buen representante de “La Nueva España” (con comilas, of course). ¿De dónde iba a ser?

 

* Para quien no lo sepa, los casos de empresa también tienen sus concursos: The ecch European Case Awards o  los EFMD Annual Case Writing Competition son algunos de ellos. No es como ganar Eurovisión pero las mejores escuelas de negocio del mundo se pirran por ellos. ¿Se atreverá el INSEAD a hacer un business case con la canción francesa? No creo que sea lo mismo (por buena que sea la canción).