¿Quién se quedará con “el cambio”?

30 de junio de 2010.

“Pongo mi cargo a disposición del cambio”. Dicho contundetemente por Buenafuente en su programa de hoy*. Creo que para promocionar su emisión 800 (próximo lunes) en el que todos los participantes del programa intercambiarán papeles (sic).

Toda una declaración de intenciones.

Por cierto, y sin venir a cuento, ese marco lakoffiano tan bonito que es el cambio (caballo ganador si no sufre un accidente) es hoy bastante popular. Dice mi abuela, mientras ve el programa de Buenafuente, que algunos valientes y algunas valientas ya se han puesto a trabajar para recuperar el posicionamiento en la mente de la canalla. Dice también mi abuela que hay al menos dos soluciones para ello: una sencilla aunque muy complicada y otra complicada aunque muy sencilla…

En casa no tenemos ni idea de lo que quiere decir la abuela pero nos da igual: es la mejor abuela del mundo. “Pongo mi cambio a disposición del cargo”, declama como Buenafuente. Y se descojona. 

 

*Les pondriamos el corte de Buenafuente pero nos costaría trabajo.  

Error con autómata

Consultando y analizando información sobre información deportiva en España, me he encontrado con un interesante documento que sintetiza bastante bien el estado de salud de de los medios y multimedios deportivos españoles. Como me ha gustado el breve estudio y el blog que lo albergaba me ha llamado la atención, en azul les dejo el camino: Error con autómata  

Y es aquí, en Error con autómata, donde me he acordado de dos noticias que leía en el ABC el otro día. La primera de ellas hacía referencia a las intenciones de Sarkozy respecto a los medios de comunicación franceses. Es ilustrativo ver al mandatario francés cargando tintas contra Internet y los gratuitos mientras promueve, bajo los augurios de la crisis, una reordenación del sector de la que toda Francia saldrá beneficiada. Más concretamente, toda aquella Francia que se llame Bernard Arnault. Y es que la amistad es así. En soitu, Juan Varela cuenta la noticia a su manera.

La otra rememorada noticia de la Vocenta cabezera nos informaba de que en el el capítulo de Los Simpsons del próximo 2 de noviembre (dos días antes de las elecciones USA), el sin par Homer acabará de los nervios mientras intenta votar por Barak Obama y la máquina electoral le cambia el voto constantemente. Al final, aunque no de buenas maneras, la máquina gana y McCain  ya tiene otro(s) voto(s). ¿Dónde habré leido algo parecido?

NOTA: “Este vídeo ya no está disponible debido a una reclamación de copyright realizada por Twentieth Century Fox Film Corporation”. (Youtube dixit). Por eso les dejo este enlace de Dalealplay en el que sí se ve.

Y ojo, aunque el product placement político/electoral en la programación estrella de las distintas cadenas todavía está sin explotar por estas patrias lides (al margen de medios y programas de caracter informativo, sólo se han atrevido, de manera sútil pero efectiva, Buenafuente y la Sexta/Tve), no sería raro que pronto, muy pronto, por ejemplo pudieramos ver a uno de los hermanos Serrano -ese mismo que está usted pensando- votando a Zapatero cuando quería votar a Rajoy. Y en capítulo de máxima audiencia: un día antes de las elecciones (como el ChikiChiki).

Ya lo ven, quería hablar de deportus.com (no la busquen todavía) y se han colado los Simpsons y los Serrano, Obama y McCain, Rajoy y Zapatero y el chikichiki, Sarkozy  y Sarkozy, el marketing político y la política mediática, la Sexta y Tve, Arnault y Buenafuente, y …

Uf… La vida sigue igual. Error con autómata. Sin duda.

 

ACTUALIZACIÓN: Me ha gustado soitu y me ha gustado particularmente este artículo de Juan Freire sobre el uso de internet en la campaña electoral USA. Excelente trabajo.

ACTUALIZACIÓN 2: Más de Juan Freire al respecto: Obama Online Operation: ¿primera start-up política de la web 2.0?

Estoy de acuerdo

No tenía pensado hablar del Chiki Chiki pero ayer miércoles La Nueva España me lo puso fácil: uno de los columnistas habituales del diario asturiano, Esteban Greciet, se despachaba a gusto, como muchos otros, con la creación de Buenafuente&Co y venía a decir, con más o menos cierta ironía, que la elección del Chikilicuatre para representar a España en el Festival de Eurovisión había sido un acierto pleno (sic). Pueden leer el opúsculo completo aquí, pero si no tienen ganas (que también puede ser) a continuación les dejo los últimos párrafos del mismo:

Ahora díganme ustedes a mí si todo lo anterior no compone el vivo retrato de lo que el Gobierno zapateril se ha propuesto hacer de este país: artificio, trivialidad, incomunicación, tosquedad, desconcierto, extravagancia, improvisación… No pudo haber mejor representante. Por eso digo yo que la elección del Chiquilicuatre ha sido un acierto pleno. Que es lo que se trataba de demostrar. No me extrañaría que si en Belgrado alguien preguntara quién es y de dónde ha venido «este tipo tan cutre, con tanto postizo como poca gracia», le hubieran respondido que era el más auténtico representante de la nueva España (sin comillas, «of course»). ¿De dónde iba a ser?”                

Y estoy de acuerdo. Pero con una ligera matización. Creo, como Greciet, que Rodolfo Chikilicuatre es el auténtico representante de la nueva España. Eso sí, de otra nueva España. De la España creativa; de la España que aprovecha los medios (en todas sus formas y extensiones) para generar riqueza, para innovar. De la España que es capaz de enseñarle a Europa cómo repensar el modelo de negocio de Eurovisión a partir del desarrollo de un excelente producto, de recorrido tan impensable como planificado, llamado el Chiki Chiki. De la España, en definitiva, de Buenafuente y de El Terrat. Tengo la seguridad de que la gente del IESE ya se encuentra preparando un caso de empresa (un business case, para los iniciados) sobre el tema. Y si no lo están haciendo, deberían empezar ya. Seguirían ganando*.
Y, ojo, también pienso que Estebán Greciet es un buen representante de “La Nueva España” (con comilas, of course). ¿De dónde iba a ser?

 

* Para quien no lo sepa, los casos de empresa también tienen sus concursos: The ecch European Case Awards o  los EFMD Annual Case Writing Competition son algunos de ellos. No es como ganar Eurovisión pero las mejores escuelas de negocio del mundo se pirran por ellos. ¿Se atreverá el INSEAD a hacer un business case con la canción francesa? No creo que sea lo mismo (por buena que sea la canción).

 

Zeitgeist (o Buenafuente detrás de la cortina)

Un amigo me envía la primera parte de uno de los grandes documentales del pasado año, Zeitgeist, documental que pasó desapercibido para el gran público y que tuvo -y tiene- la casual o causal suerte de convivir a la sombra de Al Gore  y su otra -y mediática- verdad incómoda.

Zeitgeist (2007) es un documental “sin ánimo de lucro” cuya distribución se realiza a través del canal de video de Google  -“sinónimo de lucro”, que dicen muchos envidiosos- y que ha sido visto en el último año por más de 5 millones de personas.  La cifra puede estar bien (en términos de tráfico y posibilidades), pero no tiene nada que ver, por ejemplo, con los más de 25 millones de ciudadanos que, sólo en España, están (pre)dispuestos a cambiar sus hábitos de vida y consumo para que no se caiga el cielo sobre nuestras cabezas. Aplaudo, en este sentido, y dicho sea de paso, todo lo que humanamente se pueda hacer para evitar o retrasar tan trágico suceso (incluso ir a ver a Al Gore).

El documental completo se divide en tres partes: en la primera, La historia más grande jamás contada, se constata lo evidente: que la fe sigue siendo necesaria para creer en lo que no se ve (aunque esto último no queda tan claro). Personalmente, es el capítulo del video que menos me ha llamado la atención (quizás porque lo esencial del asunto está bastante claro desde hace tiempo). No obstante, y como no podía ser de otra manera, es el que más respuestas y protestas ha concitado.

Es lo que tiene descubrir que la Era de Acuarius -¿o era Aquarius?- no llegará hasta dentro de 150 años: que muchas personas se despistan. “¿No habiamos quedado en que ya estabamos en la armoniosa, equilibrada y hippie Era Acuarius?”. No es de extrañar que algunos se cabreen -“dónde coño estamos entonces?”, dicen que decían-y protesten haciendo todo tipo de videos reivindicativos (www.youtube.com/watch?v=juKFSlQWojs, por ejemplo). Raphael y la Coca-Cola han negado cualquier intento de manipulación al respecto.

La segunda parte del video, Todo el mundo es un escenario,  narra las acontecimientos del 11-S en Nueva York y del 7-J en Londres desde un punto de vista no oficial. Punto de vista, por otra parte, cercano a la teóría de la conspiración (tanto en sus formas como, en este caso, en sus fondos) y que también se intuye claramente en la tercera y última parte del documental, No prestes atención a los hombres detrás de la cortina.  En ella, se hace un didáctico repaso del sistema monetario y de alguna de sus instituciones clave. Por si fuera poco, se aventuran ciertos propositos, nada saludables por cierto, de aquellos que ostentan el poder detrás de la cortina (delante, en el escenario, recuerden que está Al Gore con su Mac).

Recomiendo como sano divertimento, y en caso de que no se pueda participar en ninguna, leer (y pensar) sobre la(s) teoría(s) de la conspiración. Les aseguro que desde entonces verán (y más importante, podrán imaginar) al Sr. Buenafuente con otros ojos. Un día les cuento porque digo lo de Buenafuente.

Y antes de que,  efectivamente, nos caigamos al cielo, podría estar bien reunir a un grupo de amigos para ver el documental y, cual Clave Balbiniana patrocinada por Google, charlar un rato sobre lo visto y oído. Seguro que aprendemos algo.

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Creo que tengo razón, pero yo puedo estar equivocado y ser usted quien tenga la razón; en todo caso discutámoslo, pues de esta manera es más probable que nos acerquemos a una verdadera comprensión que si meramente insistimos los dos en tener la razón.

A ver cuándo hablamos de Popper.