Última advertencia o el pacto de los tuertos

Última advertencia. Así titula Antonio Garrigues Walker la tercera de ABC del pasado lunes 22 de mayo.  (Aquí el artículo)

“Propongo a la ciudadanía que, si a bien lo tiene, fijemos el 30 de septiembre de este año como fecha absolutamente límite para que se alcance un acuerdo entre todos los partidos políticos que permita establecer estrategias y medidas concretas para afrontar la crisis económica.”

Loable iniciativa: sensata, racional, y un poco idealista, como el propio Garrigues caracteriza en el artículo esa pirueta que deberíamos realizar todos los españoles para encarar el futuro de la mejor manera posible. Y aunque el artículo tiene su lógica, y puede que tanta razón como un santo, no deja de pecar de excesa corrección política y escasa vena contestataria

España, que actualmente es un país de ciegos, probablemente como muchos otros, debería pensarse muy mucho si el pacto de los tuertos que propone Garrigues es la mejor solución posible para la tremenda transformación que se intuye en el horizonte. No sería cosa baladí (re)flexionar un poco sobre ello… 

“El 30 de septiembre -se les concede un plazo razonable- el pacto debe estar en vigor y la sociedad civil -también desde ahora mismo- vigilará el proceso”.

En democracius lo apuntamos y, aunque ciegos, sordos y mudos,  también vigilaremos (si nos apetece). Eso sí, hasta el 30 de septiembre, fecha límite para desfacer entuertos, o, como reza el título de este post,  para pactarlos. Advertidos están. Hasta el 30 de septiembre.

 

NOTA: Otras lecturas del artículo de Garrigues aquí y aquí.

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Hagan juego: sexo, drogas y economía.

LA ECONOMÍA. En estos tiempos que corren, subir impuestos indirectos no parece la medida más afortunada para que la cosa pública, en todos los sentidos, vaya a mejor. Un gobierno progresista, como el que se dice en esta España, tendría que ser capaz de afrontar la situación actual con propuestas más innovadoras y no con el martillo pilón de la gasolina y el tabaco.

LAS DROGAS. Miren si no a  Arnold Schwarzenegger, republicano  y eco-lógico gobernador de California que también ha hallado brotes verdes en la falla de San Andrés y es capaz de plantear el debate sobre la posible legalización de la marihuana a tumba abierta. Según comentan las malas lenguas, nada más ver el informe de la California NORM, Terminator empezó a musitar ensoñaciones sobre los derechos individuales y decidió sobre la marcha que era hora de ponerese a generar riqueza democrática con la marijuana. “No es una droga. Es la hoja de una planta”, susurraba mientras los ojos le hacían chiribitas. Poesía pura, oigan. Y no es para menos con estas cifras

“California NORML estimates that a legally regulated market for marijuana could yield the state at least $1.2 billion (1.200 millones de euros) in tax revenues and reduced enforcement costs. A basic $50/ounce excise tax (roughly $1/joint) would yield about $770 – 900 million per year plus another $240-360 million in sales taxes. In addition, the state would save over $170 million in enforcement costs for arrests, prosecutions and prison. Additional benefits would accrue from increased employment and spinoff industries. Total retail sales of marijuana could be on the order of $3-$5 billion, with total economic impact of $12-$18 billion including spinoff industries such as coffeehouses, tourism, plus industrial hemp.” -> www.canorml.org/background/CA_legalization2.html

EL SEXO. Y mientras el gobernador de California es nombrado “miembro del mes” en Rosas Verdes, el gobierno (sic)  más progresista (sic)  de Europa (sic)  parece no darse por enterado acerca de las muchas reformas que urgen ser abordadas por estos lares. Por el momento, y al margen de otros asuntos de interés capital (la reforma laboral,  el sistema de pensiones o el modelo energético, por ejemplo) tampoco logramos atisbar si el ejecutivo de Zapatero se ha atrevido a analizar siquiera la más que necesaria regulación/regularización de la prostitución en este santo país. Otra realidad social, y económica, cuya sensata reflexión podría generar más beneficio(s) para la sociedad que otra cosa.

HAGAN JUEGO. Por cierto, y hablando de todo un poco, ¿saben ustedes cuántos millones de euros, de creatividad y de competitividad se han perdido, se están perdiendo, y se perderán, debido a la no realizada todavía reforma de la ley del juego?  Yo no lo sé, pero tras visitar el blog de Laura Guillot, intuyo que a la industria patria del azar se la están merendando viva mientras el dinero de nuestras apuestas engrosa privadas y públicas arcas  por el ancho mundo de internet que no es España…

CODA. Pulular por los burdeles de la mediocridad tiene estas cosas: ni sexo, ni drogas, ni economía… Y es que, como decía un amigo mío, “cuando sólo sabes manejar un martillo, todos los problemas te parecen un clavo”. O gasolina, que es peor.