El Molinón Mittal

No le habíamos prestado mucha atención, hasta hoy, a la propuesta realizada por el Partido Popular de Gijón para afrontar desde otra perspectiva la necesaria reforma del Molinón. “El PP plantea derribar El Molinón y levantar un estadio moderno en el mismo lugar”, titula El Comercio el pasado 2 de mayo. Y tras unos días de reflexión, de oir y ver unas cuantas cosas, y de leer otras tantas también, creo que puede ser necesario y conveniente hacer un alto en el cámino y replantearse qué estadio de fútbol necesita la ciudad de Gijón para los próximos 20 o 30 años.

Una aproximación incial al asunto nos sugiere que abordar un proyecto de refundación de El Molinón es una patata caliente para cualquier político: las obras son complejas y los recursos financieros necesarios para llevar a cabo el proyecto podrían condicionar, e hipotecar, la gestión de las arcas del ayuntamiento gijonés (que son las nuestras, no nos olvidemos), y recortarían, probablemente, la asignación de recursos a otras actuaciones municipales (necesarias, también, para mantener el equilibrio en la ciudad).

Dicho esto, y sin entrar a valorar el proyecto actual de reforma, no hay que olvidar que El Molinón es, sin duda, la infraestructura deportiva de referencia en Asturias: es la más visitada (sí, sí, incluidos turístas), la más conocida, la que más sale en los medios de comunicación, y, así son las cosas, por lo único que muchos identifican a nuestro cantón milenario. Y desde este punto de vista, la pregunta que hay que hacerse es la siguiente: ¿Qué puede aportar el estadio de El Molinón, reformado o refundado, al crecimiento y progreso de la ciudad?  O dicho de otras maneras:  ¿es -será- representativo el estadio de El Molinón de los valores que Gijón y los gijoneses quieren transmitir como ciudad? ¿Puede convertirse el proyecto de El Molinón en una buena oportunidad para que la ciudad sea, en todos los sentidos, más competitiva y atractiva?

Si me preguntan por los beneficios que para los asistentes (asiduos o no) al campo tendría la construcción de un nuevo estadio, la respuesta es obvia: todos los del mundo. Eso sí, respetando la ubicación actual del estadio que es un lujo (incluso sostenible, si se hacen bien las cosas).

Por otro lado, el poder disponer de un estadio capaz de albergar competiciones deportivas de alto nivel (nacionales e internacionales) supondría una oportunidad magnífica para captar y explotar el cada vez más enriquecedor turismo deportivo. España albergará antes de 10 años una Eurocopa -seguro- y un Molinón reformado sin todas las garantías nos la pondría muy lejos. Asimismo, un estadio deportivo bien diseñado podría acoger a la perfección partidos y eventos de otro tipo (una eliminatoria de tenis de la Copa Davis, un partido del 6 Naciones de Rugby, conciertos…). Y podría también, como no, contar con su zona comercial, con su sidrería con vistas al campo, con sus palcos VIP… Y lo que es más importante, permítanme el grandonismo, podría acoger los partidos del Sporting cuando juege la Champions.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la opinión de los ciudadanos: a pocos, a muy pocos, he escuchado manifestarse en contra de esta opción o, al menos, de la necesidad de estudiarla con todo el sentido común del mundo. No estoy hablando de que el Ayuntamiento convoque su primer referendum -digital- para que los ciudadanos de Gijón manifiesten su postura -¿o sí?-, pero la sensibilidad hacía sus demandas es un hecho que agradecen. Máxime cuando no son pocos, además, los que consideran que El Molinón se caerá un día sobre nuestras cabezas.

Por cierto, antes que un arquitecto de renombre para el nuevo Molinón prefiero un apellido de renombre. Por ejemplo, algo así como Mittal. Un espectacular estadio construido con acero (salido de las factorías de ARCELOR MITTAL en Asturias) sería uno de los grandes elementos publicitarios y de promoción de la ciudad  y de la multinacional siderúrgica.  Si el Sr. Allen tiene una estatua en Oviedo no sé por qué el Sr. Mittal no va a querer tener una suya en Cimavilla, sin ir más lejos. ¿O nun querrá emparentar con la lloca l  Rinconín?

 

 

Anuncios

5 comentarios

  1. El Ayuntamiento se ríe de nosotros, este proyecto fue un engaño electoral porque aún no existe.

  2. Pues me parece que esta opinión, muy respetable por otra parte, es un canto al sol como otros muchos. Para cualquier problema puede haber múltiples soluciones pero sólo se pueden considerar como tales las que son económica o técnicamente viables. Hacer un estadio nuevo es una de esas “no soluciones” a las que me refiero.

    El proyecto de reforma del estadio que elaboró Ruta de El Molinón permitirá renovar todo el estadio, mejorar su presencia, dotarlo de nuevas funcionalidades y prepararlo para afrontar todo tipo de actividades. Y que no se cuenten mentiras: El Molinón tiene aforo para albergar competiciones internacionales hoy y tendrá estupendas condiciones cuando la reforma esté concluida. Y la Copa Davis nunca se podría celebrar en este estadio o en otro similar porque su preparación exige disponer de las instalaciones durante varias semanas, lo cual es incompatible con el normal uso futbolístico.

    Quien plantea hacer un estadio nuevo debería decir dónde, cómo y con qué presupuesto para que se pueda considerar la propuesta como algo serio. Y no lo es cuando se dice tan alegremente que se puede derribar un estadio sin tener en cuenta las necesidades que tiene el equipo que le da vida. Y al PP no le ha importado un comino el Sporting en los últimos 10 años.

  3. Muy buenas:

    Efectivamente las soluciones a contemplar ante un problema tienen que cumplir una serie de condiciones para ser al menos tomadas en cuenta, entre ellas, como comentas, ser económica y técnicamente viables.

    Sin entrar a valorar los aspectos ligados a la obra, tan compleja como técnica y funcionalmente ejecutable, y siendo consciente de que los recursos económicos a emplear están estrechamente ligados a la magnitud del proyecto, me llama la atención que el posible retorno, los posibles beneficios, que la inversión pudiera tener para la ciudad de Gijón (en sentido amplio) no se analice con cierta visión a medio y largo plazo. Esta es la única manera de saber a priori, no lo que podriamos ganar, sino lo que podriamos perder (o dejar de ganar, que en este caso es lo mismo). Si no hacemos esto jamás podremos saber si la hipótetica inversión (sea de la cantidad que sea) es buena o mala.

    También es cierto que el debate acerca de la posibilidad de celebrar competiciones deportivas de alto nivel es uno de esos debates fácilmente solucionables en cuanto alguien se preocupe de consultar o de ofrecer información fiable (no sólo de aforo). Yo lo hubiera hecho de buena gana pero no encontré el proyecto completo de reforma. Dejar de pasar buenas oportunidades para la ciudad por no asegurar correctamente este asunto no estaría bien.

    Ciertamente, el fútbol manda. No obstante, estoy seguro de que, correctamente diseñado y gestionado, el año y el campo daría para hacer muchas cosas (incluso una eliminatoria de la Davis, que no sólo juegan en septiembre;))

    Yo veo El Molinón donde está. Como comentaba creo que su ubicación es un lujo para cualquier ciudad (y sostenible, que también es muy importante).

    El presupuesto que se necesitaría para abordar la obra ni se me pasa por la cabeza. Pero saber lo que costaría, aunque fuera de manera aproximada -y lo más realista posible (sic)-, podría ser un buen punto de partida para empezar a hablar y reflexionar sobre el tema. En última instancia, el posible estudio que se hiciera serviría para que dentro de 10 años, cuando tuvieramos que hacer de verdad otro estadio, tuvieramos una referencia clara de lo que hubieramos ganado (o perdido).

    Creo que se puede hacer la obra teniendo en cuenta las necesidades del Sporting -y de los ciudadanos de Gijón-. Ya se ha hecho en otros lugares y la tecnología constructiva avanza que es una barbaridad (y cuesta -no sé cuanto-, pero cuesta).

    Que el Partido Popular podría haber sido más constructivo y más sensible a determinadas situaciones es un hecho: por ello, entre otras cosas, está donde está. Pienso que esto, sinceramente, aporta poco al verdadero debate de fondo.

    Y me importa el Sporting, también, pero el impacto del proyecto hay que analizarlo de manera global, pensando en la ciudad y en sus posibilidades de crecimiento a medio plazo. Por eso, estoy convencido de que no tendría nada de malo pararse, pensar un poco, y evaluar -con algo de tiempo, con la mayor información posible, con cierta visión y con la aportación y participación de toda la sociedad gijonesa- los pros y los contras de llevar a cabo una u otra actuación en El Molinón. Como ya ha empezado a hacer Josechu (y canalrojiblanco a su manera).

  4. La verdad y sin querer entrar en una polémica estéril, creo que lo primero que hay que hacer cuando se habla de ciertas cosas es analizar el problema y las posibles soluciones con un poco de perspectiva y con visión de futuro, no pensar en el hoy, sino en el mañana y evidentemente eso en política es muy difícil, pues el horizonte más lejano es de cuatro años y según van pasando los días se va acortando y al fin y al cabo las decisiones sobre el futuro de la instalación la toman los políticos y ya la han tomado, lo único que queda es pensar si se reforma el interior del estadio, la parte que vemos y sonde nos sentamos los aficionados cuando vamos al campo, o no.

    Pero como este es un foro de pensamiento, pues os dejo lo que yo creo.

    Democracius ha dicho que la ubicación es un lujo, incluso sostenible, que no se lo que quiere decir con eso de sostenible, pero supongo que será “la moda”. Claro que es un lujo, pero un lujo que no nos podemos permitir en el futuro, a día de hoy tenemos los mejores terrenos de Gijón “hipotecados” con dos instalaciones de las que no disfrutamos más que cada quince días una de ellas y no todo el año y la otra “La feria de muestras”, se disfruta una vez al año, ¿podemos permitirnos ese lujo?. ¿Hacia donde va a crecer Gijón en el futuro?.

    La respuesta parece clara, Gijón debe saltar la barrera que le impide desarrollarse, la autopista y crecer hacia esa zona, Viesques es un claro exponente de ese desarrollo y ninguna ciudad puede permitirse el lujo de tener su estadio en medio de la ciudad, el ejemplo es el “Bernabeu”, actualmente en el centro de Madrid o el Calderón que ya esta condenado a desaparecer. Lo ideal, en mi modesta opinión, sería construir un nuevo estadio y un gran recinto ferial, al estilo de Bilbao, en la zona de mareo, que además con el terreno liberado no costaría nada a las Arcas Municipales ni a las del Principado y realizar un ambicioso plan para esa zona, con grandes espacios verdes, con una construcción “controlada y sostenible” y dejando una ciudad de la que nuestros hijos se sientan orgullosos.

    Y si encima Mittal pone el apellido al estadio y al recinto ferial, pues nada “miel sobre hojuelas”

  5. http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008062500_35_650262__Gijon-reforma-integral-Molinon-aforo-comenzara-proximo-verano

    Parece que su vieja ilusión de desarrollar la idea de El Molinón Mittal se quedará en “El Viejo Molinón” (con unos cuantos asientos mas en el viejo fondo norte).

    ¿tenemos un estadio para los próximos 5 años o se ha perdido una oportunidad para hacer algo que proyecte lo que puede ser la ciudad de Gijón dentro de 25 años? Con su permiso, Democracius, en este caso considero que estamos en la segunda situación.

    Una oportunidad perdida, pero habrá mas, quizás sea el momento de abrir el melón del recinto ferial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: