De lambrettas y vespas

eurolambrettaMientras la vespa “que utilizó el Lute para fugarse de León a Salamanca” (La Nueva España dixit) se encontraba estos días de exposición en Oviedo -esperamos que con gran éxito de público y crítica-, en Gijón, saleros aparte, prefieren apostar por las lambrettas y ya preparan con más que disimulada algarabía la celebración el próximo año de la mayor concentracion del mundo dedicada a este scooter clásico: el EUROLAMBRETTA JAMBOREE, que reunirá por primera vez en España-Asturias-Gijón a cerca de un millar de personas procedentes de todo el continente entre los días 11 y 13 de junio de 2010.

Un éxito del Club Lambretta de España, todo hay que decirlo, y otra estupenda oportunidad para poner en marcha lo que aprendimos en el curso de City Marketing ese en el que nunca estuvimos.

Y hablando de cities, y de  marketing… y de lambrettas y vespas: ¿quieren hacer comparaciones odiosas?  Vean estos dos videos, por favor, y no digan que no les avisamos

NOTE 1: The singers are the famous  “Quartetto Cetra“; they’re doing this creative and excellent comercial for the “lambretta” from early ’60s.

 

NOTA 2: La cantante es la famosa “Conchita Velasco“; ella protagonizó este anuncio para la “vespá” a primeros de los 80  sugerente y celtibérico número en la “fantasía musical de gran espectáculo” El águila de fuego,  revista emitida por TVE 1 el martes 8 de octubre de 1985.
 

Pues ya lo saben: Gijón, en el 2010, ciudad europea de la lambretta. ¿Qué inventamos pues…?*

 

*LABandBRETTA

*Lambretta con sal

*

 

Gijón, Asturias con sal

GijónHabemus rebranding playu. Y a priori, y sin que sirve de precedente, nos gusta. Y como no hemos podido encontrar la excelente y turbadora versión de “En el pozo María Luisa” con la que nos deleitaron The Kings of Makaha -eso sí que fue surf del bueno- al final de la presentación de la nueva marca de la ciudad de Gijón, aquí les dejamos, henchidos de amor propio, el video que nos retrata. Sin más. Disfrútennos.

 

 

El concierto vasco (y descansó junto a Arturo Arias)

Mientras nuestra Asturias patría querida sigue en blanco (como la noche), la candidatura de San Sebastián a la capitalidad europea de la cultura del año 2016 se está empezando a mostrar como una más que correcta obra coral apoyada en la idea fuerza de su proyecto: las olas de energía ciudadana.

En democracius no sabemos a ciencia cierta si nos gusta San Sebastián (nunca hemos estado allí) pero sí sabemos que nos gusta el trabajo que están haciendo: porque, como algunas otras ciudades, -Santander, Cáceres, Málaga y Córdoba-, lo están haciendo bien en muchos sentidos; y, sobre todo, nos gusta por que creemos que se lo creen.

Y sólo que se lo crean ya nos da envidia, y de la buena. Nos da envidia ver a Odón Elorza liderando activamente la candidatura; nos da envidia ver a los ciudadanos, a las instituciones y a las empresas vascas apoyando el proyecto (también el diario El Correo Vasco, primo hermano por parte de Vocento del asturiano El Comercio); nos da envidia ver que su logotipo se apellida Chillida; nos da envidia leer su página web en polaco (y en euskera, y en inglés, y en francés, aunque no entendamos nada); nos da envidia ver cómo se construye el programa de la candidatura en torno al plan estratégico de la ciudad de San Sebastián;  y nos da envidia, y mucha, que a La Concha vayan llegando, poco a poco, esas pequeñas olas de energía ciudadana.

Aún así, como siempre, todavía hay algún loco en cualquier chigre de Cimavilla que diz que “les oles eses de energía guipuzcoana no tienen na´que facer en cuanto equí en les Asturies se ponga en marcha la mareona cultural que están pergeñando les mentes pensantes: que pa algo son pensantes, y pergeñan, y programen, y además el Sporting ta en primera y va a poner lo de asturies 2016 en les camisetes y va a sabelo to dios que vea la televisión”. Mucha sidra y mucho tiempo necesitariamos para verlo. Y eso en el mejor de los casos.

Por cierto, parece que en Gijón  alguna mareona, y no precisamente deportiva,  tuvo efectos secundarios y ha dejado la ciudad salpicada de inquietantes y sospechosos saleros.  De momento la única certeza que tenemos al respecto, Doctor Mateo dixit, es que con tanta sal se corre el riesgo de padecer hipertensión arterial, enfermedades cardíacas y accidentes cerebro-vasculares*. Ahí es nada.

Y retomando el tema, ya saben: o el Coro Minero de Turón espabila o  será el Orfeón Donostierra el que, por creérselo, dé el concierto allá por el 16. Concierto vasco, claro. Y europeo. 

Habrá que ir a que nos guste Donosti.

 

* De hecho, cuenten que el mismu de Cimavilla que topó con la idea fuerza de la mareona cultural, tuvo otru mareo na más salir de la sidrería y ver el primer saleru colgando de les faroles: “Vilo claro. Xixón tien que pergeñar una mascota fuerza, con salero, y el oso Furacu, más conocido desde ahora como Furaco el saleroso, tien to lo que se necesita pa ser la mascotona de Xixón: ye grande, republicanu y en Madrid piensan que ye famila de Yogi, el otro osu asturianu.  Hay que hacei una estatua en la laboral. Eso o soltalu por la calle Corrida con Paca y Tola. Ye la única manera de salir en les portades de los periódicos y ye cojonudo pa los turistas”, sentenció. Y volvió a marease, esta vez  junto a la estatua de Arturo Arias: ”Asturias 2016. Ye posible. También con sal”.

 

 

 

 

 

Un señor de Murcia (2016)

Aquí dejo a lo bestia lo que Patricio Hernández Pérez, presidente del Foro Ciudadano de la Región de Murcia, decía estos días en el diario La Verdad 
 
“Murcia 2016, ¿otra oportunidad perdida?
  
Una ciudad española será Capital Europea de la Cultura en 2016, junto a otra polaca, según el acuerdo de las instituciones europeas. Lo que antes fue designación gubernamental y negociación entre países, desde 2007 se resuelve por un procedimiento reglado y riguroso con participación europea y nacional a través de la competencia de proyectos.
El gobierno de la ciudad de Murcia expresó en 2007 su intención de presentar su candidatura a este concurso, como lo han hecho en los últimos años otras 15 ciudades españolas de prácticamente todas las comunidades autónomas. La formalización de la candidatura se hará dentro del plazo de un año que está a punto de abrirse. Luego un comité europeo-español ( 13 miembros, de ellos seis españoles) resolverá en varias fases y de acuerdo con criterios ya establecidos respecto de la excelencia de los proyectos presentados, hasta la designación final en 2012.
En los últimos años se ha consolidado la idea de que esta designación supone una oportunidad excepcional para las ciudades de obtener beneficios tangibles tanto en términos económicos, sociales y culturales, como intangibles, en relación con la proyección internacional de la ciudad y los efectos indirectos asociados. Las ciudades que han sido ya capital cultural han mejorado sus infraestructuras, su prestigio cultural, la calidad de sus programas y su capacidad de atraer inversiones, turismo, etc.
Murcia compite con ciudades de mucho peso y dinamismo cultural. Pensemos que entre ellas se cuentan -aunque no sea criterio determinante- seis ciudades Patrimonio de la Humanidad (Córdoba, Cáceres, Segovia, Tarragona, Alcalá de Henares y Cuenca) y otras con una pujanza cultural muy notable (San Sebastián, Zaragoza, Málaga, etc.)
Pero lo más importante es que prácticamente todas se han embarcado en un proceso consensuado e intenso de preparación de su propio proyecto, de difusión y participación ciudadana, de obtención de respaldos y apoyos de todo tipo, a fin de convertirlo en un gran proyecto de la ciudad y los ciudadanos y aun de sus regiones, en la convicción de que esta movilización de energía, recursos y capital social siempre será rentabilizada, incluso si no se obtiene la designación.
Resulta por ello muy sorprendente la distancia que separa el trabajo ya realizado por muchas de ellas y el de Murcia. Así, mientras la mayoría hace años que crearon oficinas para la capitalidad cultural, con personas competentes al frente, constituido consorcios o fundaciones, anunciado ambiciosos proyectos que pretenden ejecutar antes de 2016, intensificado sus programaciones culturales, conseguido apoyos públicos y privados muy amplios, incluyendo patrocinadores y ayudas económicas de sus gobiernos autonómicos, diseñado estrategias de comunicación; estimulado un fuerte respaldo ciudadano, realizado estudios, seminarios de expertos, definido objetivos y líneas de acción, etc., aquí lamentablemente nada de esto se ha hecho: el esfuerzo realizado hasta la fecha se reduce a la creación de un logo y al anuncio de la próxima presentación de una web, extremos de los que disponen casi todos nuestros competidores desde hace años.
Aquí se plantea esta cuestión como un proyecto más de la Concejalía de Cultura, sometido a la legítima crítica de una oposición que no puede comprender cómo se están haciendo tan mal las cosas y sin contar con todos, y ajeno por completo a cualquier interés de los murcianos que, a un año de la presentación del proyecto formal, no saben siquiera que su ciudad aspira a ser capital cultural europea.
Por esto no puede extrañar que en la votación de la web oficial de la Asociación de Ciudades Candidatas, que recoge los votos de los ciudadanos interesados en expresar sus preferencias, Murcia sea la última de las votadas, con el 1,51% de los votos (menos de 30.000 de los casi dos millones emitidos), frente a otras como Santander o la candidatura asturiana (en este caso conjunta de Oviedo, Gijón y Avilés) que alcanzan casi el 18%, Cáceres con el 12,68%, Córdoba con el 9,45%, Zaragoza con el 8,56%, y así el resto en rango decreciente pero siempre lejos del triste resultado murciano.
Todo indica que vamos a perder una gran oportunidad por nuestra propia incompetencia. Probablemente oiremos entonces al alcalde Cámara, cuya gestión cultural es la más gris desde la recuperación de los ayuntamientos democráticos, entonar esa especialidad regional que es la denuncia victimista, atribuyendo este fracaso a la conocida maldad de Zapatero contra Murcia, como ya hiciera con la candidatura a sede de los Juegos Mundiales Universitarios de Verano de 2013.
Pero será muy difícil que podamos creer a quien no se ha mostrado capaz de liderar un proyecto común y participativo (conceptos ambos ajenos al universo político del alcalde), al que poder sumar el esfuerzo de todos, dirigido a generar una ilusión colectiva tan necesaria como hoy inexistente.
Resulta también difícil entender el desinterés de consejero de Cultura por esta cuestión. Quizás el tamaño de su ego le impida darse cuenta de la oportunidad que tenemos delante, él que tan obsesionado aparenta estar por la proyección mundial de Murcia en el terreno cultural y turístico: ninguno de sus carísimos superproyectos y megaespectáculos que, ignorando la crisis, devoran la mayor parte del presupuesto cultural público, puede alcanzar en proyección, si se trabaja bien, al que supone la capitalidad cultural, como acaba de demostrar Liverpool en 2008.”
 
Escrito por un señor de Murcia. Pues eso.
 

Eran otros tiempos

Chicho Sánchez Ferlosio. Eran otros tiempos.

La no-mente

Instrucciones de uso

En azul: La no-mente. Extracto del libro El espíritu creativo, de Daniel Goleman, Paul Kaufman y Michel Ray, escrito en  1992, publicado en español por Zeta en 2009 y traducido por Rosa S.  Corgatelli. Más información aquí.

En rojo: La no-mente. EXtracto del diario El Comercio, en fecha presente, con Ángeles González-Sinde*, Ministra de Cultura del Gobierno de España y turista en las Asturias. Más información aquí.

En verde: La no-mente. Comentarios de democracius.

Tiempo de lectura: 6 minutos.

Modo de mirar: Leer de arriba a abajo. Reflexionar de abajo a arriba.

Nivel de dificultad: Avanzado.

 

La no-mente

Mientras ocurre el estado en que la creatividad fluye, se pierde toda inhibición. La idea Zen de la no-mente es similar: un estado de completa absorción en lo que se está haciendo.

Dice el profesor Kenneth Kraft, erudito budista de la Universidad de Leigh que ha pasado muchos años en Japón: <<En el Zen emplean la palabra “mente” de un manera muy interesante, ya que esa palabra es también un símbolo de la conciencia del universo. De hecho, la mente  del individuo y la mente  del universo se consideran en última instancia como una sola. De modo que, vaciándose uno mismo de la mente individual, más pequeña, y perdiendo la intensa inhibición del individuo, podemos recurrir a este mente universal más grande, más creativa.>>

La idea de fundirse con la actividad que se está realizando es intrínseca a la actividad del Zen. En el Zen se enseña que uno debe realizar una acción en forma tan completa que se pierda a sí mismo al hacerlo -explica Kraft-. Así, un maestro calígrafo, por ejemplo, ejecuta su caligrafía de una manera en la que su mente no interviene.

La no-mente no es inconsciencia, un concepto espacioso y vago. Por el contrario, es una conciencia precisa durante la cual uno no es perturbado por la habitual cháchara interior con que nos distrae la mente. Dice Kraft: <<el estado de no-mente significa no tener la mente llena de pensamientos fortuitos, como: “¿Es bonita esta caligrafía, luce bien? ¿Esa pinceleda debería ir allí o aquí’” No hay nada de eso en la mente si lo hace un maestro. Es sólo hacer. Sólo la pincelada>>.

La realización de una obra de caligrafía Zen comienza antes de la pincelada en sí. El maestro compone primero su estado interior; sólo después toma el pincel. La primera pincelada emerge de un estado de no-mente.

<<Una parte muy importante de una obra de caligrafía es la primera marca que se hace en el rollo, el principio mismo del carácter. Es desde ese comienzo que fluye el resto. Si por alguna razón el comienzo no es correcto -si es demasiado deliberado o demasiado tímido o demasiado enérgico-, puede malograrse la pieza. La gente que tiene ojos bien entrenados puede mirar una pieza de caligrafía y ver con gran claridad el estado mental del calígrafo.>>

Hasta tal punto las obras de caligrafía son consideradas como venerables legados de los maestros que las hicieron, que se las exhibe anualmente en muchos templos Zen. << Ellos consideran esos rollos como una suerte de instantánea del estado mental del maestro -explica Kraft-. Algunas de las pinceladas son fuertes y pesadas; otras, delicadas; alguna son apresuradas; otras, compuestas y sedadas. Y sin embargo todas, en un sentido, expresan el Zen del maestro, su conciencia.>>

Y en un sentido profundo, todos nuestros actos creativos expresan nuestra conciencia: quiénes somos en ese momento.

*<<Lo bueno de las vacaciones es que no hay que pensar en nada>>.

 

A su salud.

 

Sin entrar en detalles

Es Forges. Es España. En El País.

www.forges.com

www.forges.com

Pues eso. Sin entrar en detalles.

¿Será orbayu?

Obama ya tiene su Pulitzer (y el mito sigue creciendo. Y vendiendo).

obama

¿Será orbayu?. Damon Winter, The New York Times

La imagen fue publicada por el americano The New York Times durante la pasada campaña presidencial y es obra del fotógrafo Damon Winter .

 

Sin palabras pero con haiku

/”¿Será orbayu?”

transcurre la campaña

Obama piensa./

 

 Así estamos.

El Molinón Solar

En pleno frenesí futbolero de fichajes y traspasos, las obras de reforma de nuestro querido Molinón nos permiten evocar,  hierros y cementos mediante, lo afortunados que somos en esta villa marinera. 

Y nos sonríe la fortuna - a algunos más que otros, eso sí- porque tenemos en Gijón un edificio histórico, con un relato que contar -el templo más antiguo del fútbol español, ahí es nada- y que tiene una marca, El Molinón, con un potencial de notoriedad que debería aprovecharse para muchas cosas (como el propio estadio, por otra parte).  Y somos afortunados, sobre todo, porque contemplando cual siderúrgico jubilado las obras de reforma del municipal gijonés nos damos cuenta de que, gracias a los cielos, nunca la  historia, en forma de Molinón, se desplomó sobre nosotros. Y es que, a veces, como dijo el joven poeta, “la fortuna te sonríe… Y te la chupa”.

Y como el Sr. Mittal, también inmerso en pleno frenesí de traspasos, no nos hace caso hemos decidido que la estatua en Cimavilla se la pondremos al audaz que aproveche la ocasión y llene las cubiertas de El Molinón de placas solares. A todo trapo y de todo tipo.

El Molinón desde el aire. María Villamuza. lne.es. 2008

El Molinón desde el aire. María Villamuza. lne.es. 2008

No digan que viendo la panorámica desde arriba no dan ganas de arrancar el coche eléctrico y acudir raudo y veloz a montar las placas uno mismo. La mareona verde que parece llegar es lo que tiene:  el transporte en la ciudad avanza por redes eléctricas y el Molinón, sin ruta, se resiste a ser Solar (por el sol; No piensen).

Por cierto, ¿se han fijado en lo bien que quedaría en alguna de las 400 hectáreas de ZALIA una moderna, productiva  y verde planta de coches eléctricos? Lástima que sólo el planteárselo sea un trabajo de chinos. /O de catalanes, que además de pensar, en verde y a lo grande, también lo hacen en amarillo./ 

Última advertencia o el pacto de los tuertos

Última advertencia. Así titula Antonio Garrigues Walker la tercera de ABC del pasado lunes 22 de mayo.  (Aquí el artículo)

“Propongo a la ciudadanía que, si a bien lo tiene, fijemos el 30 de septiembre de este año como fecha absolutamente límite para que se alcance un acuerdo entre todos los partidos políticos que permita establecer estrategias y medidas concretas para afrontar la crisis económica.”

Loable iniciativa: sensata, racional, y un poco idealista, como el propio Garrigues caracteriza en el artículo esa pirueta que deberíamos realizar todos los españoles para encarar el futuro de la mejor manera posible. Y aunque el artículo tiene su lógica, y puede que tanta razón como un santo, no deja de pecar de excesa corrección política y escasa vena contestataria

España, que actualmente es un país de ciegos, probablemente como muchos otros, debería pensarse muy mucho si el pacto de los tuertos que propone Garrigues es la mejor solución posible para la tremenda transformación que se intuye en el horizonte. No sería cosa baladí (re)flexionar un poco sobre ello… 

“El 30 de septiembre -se les concede un plazo razonable- el pacto debe estar en vigor y la sociedad civil -también desde ahora mismo- vigilará el proceso”.

En democracius lo apuntamos y, aunque ciegos, sordos y mudos,  también vigilaremos (si nos apetece). Eso sí, hasta el 30 de septiembre, fecha límite para desfacer entuertos, o, como reza el título de este post,  para pactarlos. Advertidos están. Hasta el 30 de septiembre.

 

NOTA: Otras lecturas del artículo de Garrigues aquí y aquí.